Brasil abre las puertas para el V Festival Iberoamericano de Artes Escénicas

Una crítica a la mentalidad de una clase social que quiere mantener sus privilegios a todo coste, las distintas perspectivas de un acto terrorista o los conflictos de una chica que quiere cambiar de género son algunas de las historias que conforman el V Festival Iberoamericano de Artes Escénicas Mirada.

Las “afinidades” entre los países iberoamericanos son el eje que une a las 41 obras teatrales que serán exhibidas a partir de hoy y hasta el próximo día 15 en diversas localidades del litoral de Sao Paulo, explicó a Efe uno de los comisarios de la cita, Emerson Pirola.

“Tenemos el objetivo de articular, presentar y poner al público en contacto con la producción artística de Iberoamérica, que no suele ser muy conocida a pesar de la poca distancia que nos separa”, afirmó.

En esta quinta edición, Colombia es el país homenajeado y aportará nueve trabajos al festival, tres de los cuales son espectáculos de danza.

Una de las producciones colombianas es la obra más reciente del Teatro Petra, “Cuando estallan las paredes”, que, con humor e ironía, muestra como un acto terrorista se conforma a partir de “variadas y complejas capas de opresión y crueldad”.

En el también espectáculo colombiano “La Ciudad de los otros”, el coreógrafo Rafael Palacios aborda, por medio de pasos de ballet clásico combinados con la danza afrocolombiana, la falta de equidad social, sobre todo entre la población negra.

Colombia fue el invitado de honor este año porque “tiene una producción cultural muy rica y muy variada”, además de un extenso abanico de espectáculos en los que la danza desempeña un papel protagonista, aseguró Pirola.

A lo largo de diez días, el público podrá acudir a nueve ciudades del litoral paulista para asistir un total de 41 espectáculos de 13 países iberoamericanos, además de participar en actividades como debates, espacios de discusión y cursos de formación.

Según el comisario, la programación orientada a los más diferentes públicos pretende, más que entretener, fomentar las discusiones “más diversas”. El único consejo que deja Pirola al público es “entregarse al máximo” para descubrir “nuevas maneras de pensar el mundo”.

“El festival es un momento de descubrimiento. Las personas pueden encontrar diferentes afinidades con una u otra presentación, pero la idea es que el público se entregue totalmente al descubrimiento y para las nuevas formas de pensar el mundo”, apuntó.