Pensionados con discapacidad denuncian que tienen más de seis horas en cola para cobrar


 Llegar a adulto mayor es un drama en Venezuela. Pero entrar a la tercera edad con una discapacidad es más complicadoIr a un banco a cobrar la pensión requiere de paciencia, mucha paciencia. De lo contrario, que lo digan los abuelos que deben ir en sillas de ruedas o con bastones, en medio del dolor de las articulaciones, en una ciudad que como Maracaibo es por demás calurosa.

Esta mañana se formaron enormes colas en los bancos ubicados en el centro de la ciudad, concretamente en los alrededores de la Plaza Bolívar.

Los pensionados de bancos como Venezuela y Bicentenario llegaron para cobrar los 130 bolívares correspondientes a su pensión. Este mes, el Gobierno nacional decretó el aumento del salario mínimo y del importe para los jubilados, que antes estaba en siete bolívares.

Esto está pasando en el estado Zulia. Aquí todo se compra en efectivo, es más económico, por eso buscamos el efectivo en este estado, para la compra de alimentos», puntualiza una mujer de avanzada edad en una esquina cercana a la Plaza Bolívar.

Otra dama de la tercera edad en silla de ruedas aseveró que se orinó de tanto esperar que la atendieran.

Testimonios que dibujan un drama

Carmen Lira denunció ante Versión Final que su madre de 68 años estaba en la enorme cola desde las 8:00 de la mañana.

Sale la gerente (del banco) y dice que debemos estar todos derechos. ¿Cómo cree ella que mi mamá puede estar derecha? Eso es falta de conciencia, porque una persona discapacitada jamás puede estar derecha ni siquiera en una silla de ruedas. Ella ha venido tres veces para acá, y de aquel lado de allá (en la esquina donde está el banco, diagonal a la plaza) han ido muchas personas. De acá (donde están las personas con discapacidad, en la otra esquina) solo se han llevado tres personas», acusa la dama.

Por su parte, Ilania Rincón afirma que ella tiene un padecimiento en la columna vertebral, que le afecta la cervical.

Yo no duermo. Estoy mal de la cabeza. Me la paso acostada y tirada en una cama. Tienen que entrar y mover a esas personas (los empleados del banco) o que pongan personas ahí que se conduelan primero de los discapacitados o será que les están ‘mojando’ la mano», señala la señora apoyada en un bastón.


Después del incremento salarial y de la pensión, las colas de pensionados con discapacidad están de vuelta en los bancos de la capital zuliana. Ahora las sillas de ruedas «adornan» las calles y avenidas de la ciudad, con estos abuelos que dieron todo de sí cuando eran trabajadores activos y ahora devengan una pensión a la que tienen derecho, pero por su condición deben soportar los dolores y la falta de atención en los bancos.

 

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