¡SALVA A SU PADRE, PERO ÉL MUERE! Trágicamente fallece ingeniero agrónomo al ser picado por enjambre de abejas africanas

 Un ingeniero agrónomo falleció el Miércoles Santo, 13 de abril, en horas de la tarde, cuando él y su progenitor resultaron picados por un enjambre de abejas africanizadas en momentos en que ejecutaban labores de limpieza en un potrero, en una unidad de producción propiedad de la familia, ubicada en el kilómetro 16, en inmediaciones de los sectores Boca de Grita y Tres Esquinas, municipio García de Hevia.

Fue identificado como Pedro Enrique Vargas, de nacionalidad venezolana y 30 años de edad. Entre tanto, su padre, Gustavo Vargas, tras debatirse entre la vida y la muerte, durante esas primeras horas críticas, luego del incidente, se encontraría en una condición estable. En cuanto a la manera como se desató la emergencia, trascendió, extraoficialmente, que padre e hijo se habían dirigido en un tractor a ese punto de la finca.

En instantes en que llevaban a cabo la mencionada actividad, propia del campo, se comentó que con un hacha impactaron un tronco o árbol en el que se hallaba el enjambre.

De inmediato, estas reaccionaron como lo dicta su instinto, atacando a los hombres. Sus gritos advirtieron a algunos trabajadores de la unidad de producción de que algo malo estaba ocurriendo, por lo que decidieron acudir al lugar, donde encontraron a los Vargas en malas condiciones.

Salvó a su progenitor

En este punto, según comentan allegados a la familia, el joven ingeniero habría cubierto a su padre con una especie de lona, con el firme propósito de protegerlo y que no sufriera tantas picaduras, atenuando con ello los efectos de las punzadas venenosas, lo que catalogan como un acto heroico, prueba del amor que guardaba por él.

En este particular, Carlos Albornoz, presidente de la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), a través de su perfil de la red social Twitter, resalta que: “Pedro cubrió a su padre con un plástico, salvándole la vida”. Igualmente, lamentó lo ocurrido, destacando que el ingeniero, de 30 años de edad, pertenecía a la cuarta generación de productores agropecuarios de la familia Vargas, asentada en el norte del estado Táchira.

Era alérgico a estas picadas

De acuerdo con algunos comentarios de personas cercanas a la familia Vargas, la insospechada muerte de Pedro se debió al hecho de que el joven era alérgico al veneno de estos híbridos, llamado por los expertos apitoxina.

A este factor habría que añadírsele que el joven, en su afán por cubrir a su progenitor, tal y como se ha señalado, habría recibido una cantidad importante de picadas al momento del hecho.

Aunque no se conoce con exactitud el informe forense donde se establecen las causas del fallecimiento del joven productor agropecuario, se presume que estas circunstancias pudieran formar parte de la cadena de acontecimientos que desembocaron en el triste desenlace.

Un grupo de productores del campo señaló que estos casos son muy frecuentes en el estado Táchira, solo que la tasa de fallecimientos es bajísima. En este sentido, indicaron que en las unidades de producción se debería contar con kits de medicinas y antídotos, de modo que las personas que sean víctimas de estos emponzoñamientos reciban las atenciones sanitarias en el menor tiempo posible, evitándose así saldos que lamentar.