El Zulia es el epicentro de todos los males: Ahora las mafias del BOD extorsionan a usuarios por un pedazo de plástico

Todos los servicios en Venezuela son un problema. El Zulia parece que es el epicentro de todos los males, como dijo uno de sus hijos, a quien decidimos proteger su identidad: “Ya no hay más cosas que nos puedan pasar en este estado, uno de los mejores del mundo en lo que a desarrollo productivo, económico y petrolero se refiere”.

Sigue contando: “No tenemos luz y cuando hay, los bajones arrecian el ataque contra los electrodomésticos hasta asesinar a la mayoría de estos, es decir, Corpoelec hace especie de genocidio electrónico. No hay agua, tampoco trasporte público–la gente viaja en camiones como caballos, cochinos y pollos, mientras que las luces de los semáforos, para controlar el tráfico, hace tiempo que se apagaron y nadie las ha vuelto encender. Pero, no son solamente esas luces son las que están apagadas, las calles lucen tenebrosas porque no hay alumbrado. No se puede comprar nada porque todo está caro y, ahora, luego de un día en una cola, se puede retirar dinero en efectivo por el cajero, pero, no como antes, cuando lo hacías de forma normal, en horas de la noche o un fin de semana. Lo peor, es que acceder a un pedazo de plástico como el de una tarjeta de débito o crédito en un banco, se ha convertido en una odisea, especialmente en el BOD, donde tienes que pagar el ‘obligaito’ o, mejor dicho, una extorsión a la mafia bancaria para obtener este servicio que, cabe destacar, ya el cliente paga con el mantenimiento de su cuenta”.

“No es posible que uno de los bancos más importantes del país, como lo es el BOD haya caído tan bajo, al tener mafias internas que se aprovechan de las necesidades de sus clientes, sobre todo por las situación coyuntural económica, que cobran a los titulares cantidades excesivas de dinero para conseguirles el plástico de sus tarjetas. Hay quienes pueden pagar eso y no les importa, pero están los otros que apenas los que le cae en sus cuentas es apenas para comprar comida”, afirma Teresa Marín, usuaria.

Sin embargo, la historia con el banco no termina aquí, personas denuncian que funcionarios del banco han llevado a este mercado negro, ilegal y delictivo a las redes sociales, a través de páginas y perfiles, donde promocionan sus vagabunderías y personas que sin pensar en las consecuencias caen en las redes de la extorsión.

Ciento de miles de clientes hacen un llamado a las autoridades del banco y al Gobierno, para que se aboquen a detectar estas irregularidades y abastecer a los usuarios con el plástico, ya que hoy en día es de gran importancia debido a las exigencias del mundo actual.