Investigación arroja luz sobre los guerreros de antiguo cementerio germánico

Una nueva investigación sobre los restos de guerreros de un cementerio germánico de la Alta Edad Media ha arrojado luz sobre los lazos de parentesco y el sexo de los individuos allí enterrados, informó este miércoles la revista Science Advances.

Los hallazgos, en los que han participado expertos de varias universidades y centros de investigación de Alemania, Italia, EE.UU. y Austria, entre otros países, permiten un mejor entendimiento de los Alemanni, un grupo de tribus germánicas que ocupó una región que se extendía por el territorio alemán, francés, suizo y austríaco actuales.

Los investigadores estudiaron los restos de trece individuos y los objetos con los que fueron enterrados en doce tumbas en el cementerio de Niederstotzingen, que data del siglo VII d.C. en el sur de Alemania.

El enterramiento ya había sido analizado en 1962 pero todavía había cuestiones sobre el sexo de los esqueletos, su origen genético y su parentesco.

Los expertos, liderados por Niall O’Sullivan, emplearon técnicas de análisis del genoma para reconstruir los lazos familiares y el sexo de los restos de Niederstotzingen.

De esta forma, averiguaron que once correspondían posiblemente a varones, lo que sugiere que en aquella época los enterramientos podrían estar divididos por sexo.

Respecto al origen genético, el cementerio está dividido en dos secciones: Una norte, donde había seis individuos genéticamente parecidos a las poblaciones actuales de Europa del Este y del Norte; y otra sur, donde dos eran similares a los mediterráneos modernos, pero no relacionados genéticamente.

Además, en la parte norteña, cinco de los restos eran parientes de segundo grado.

Otro de los descubrimientos, tras analizar el contenido en estroncio e isótopo de oxígeno en el esmalte dental de los esqueletos, fue que los enterrados en la zona septentrional del cementerio habían nacido en esa área, mientras que los de la sección sur procedían de otras regiones.

Los investigadores concluyeron que factores como la lealtad a las familias poderosas de la época pudieron también influir en la composición de esos camposantos.